Una actitud que provoca vivir sin ánimos, ¿Sabes qué es la “desesperanza aprendida”? | Diariode3

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Una actitud que provoca vivir sin ánimos, ¿Sabes qué es la “desesperanza aprendida”?

“¿Para qué estudiar si puedo conseguir un hombre extranjero que me saque de esta pobreza?; los trabajos están muy difíciles en este país, no voy a perder mi tiempo depositando currícula en sitios dónde sólo entran los que tienen cuña”.

¿Te suenan familiares estas expresiones de dejadez?. Para muchos la solución a las desdichas de la vida es repetir los mismos patrones de conducta infructíferos de personas a nuestro alrededor.

¡No ven más allá de sus narices!. La razón por lo que se les hace casi imposible emerger de los impredecibles inconvenientes que se les presentan (falta de recursos económicos, de apoyo, de oportunidades y otros de pretextos que se suman), es porque se encuentran predispuestos, inclinados a simplemente acomodarse a la vida de fracaso y desventura que viven.

Causas 
De acuerdo con la psicóloga Ivelisse Ureña, profesora universitaria de psicología, sentirse sin esperanzas tiene una explicación psicológica conocida como “desesperanza aprendida”.

Según la especialista “la desesperanza aprendida es un concepto psicológico que describe el estado de pérdida de la motivación en donde hay un convencimiento de que las cosas no mejorarán ni saldrán bien”, explica Ureña “El peligro con esta percepción, referida por Martin Seligman, está en que plantea una resignación forzada y el abandono de las aspiraciones y sueños al creerse que las consecuencias son independientes del esfuerzo propio. En esta situación la persona se siente atrapada, rendida e indefensa y tiene la certeza de que no importa lo que haga, todo está perdido y que la problemática no tiene solución”, agrega.

Posibles consecuencias
Ureña lo definió también como la indefensión o desamparo aprendido, y explicó que posee un potencial limitante tan amplio que desarrolla en las personas una actitud pasiva que le constriñe a seguir “aguantando” el malestar y no intentar escapar de la situación, convirtiéndolo en un estado nocivo y funesto.

Esta condición pudiera haber generado en el ciudadano actitudes de indiferencia, poco sentido de autoeficacia, poca esperanza de cambio, baja autoestima, bajo sentido de pertenencia, poco orgullo institucional, pesimismo y poco deseo de involucrarse, sostiene la especialista.

Alentó a las personas diciendo que “no todo está perdido, al dominicano le queda su alegría y su alta capacidad para la resistencia. Esto se ha demostrado históricamente”, concluyó.

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CÓMO SUPERAR LA DESESPERANZA 

Reevaluar la situación buscando las posibilidades de cambios generados por la persona misma desde su radio de acción, centrarse en los recursos, dones y talentos, en vez de enfocarse en el problema o en sus posibles consecuencias negativas y buscar en sus experiencias conductas que le hayan servido para superar situaciones similares, son actitudes que ayudan a superar la desesperanza.

BUEN EJEMPLO
Liu Wei perdió sus brazos debido a una descarga eléctrica que recibió cuando tenía 10 años, pero no se dejó amedrentar por su discapacidad. Ha alcanzado el sueño de ser un “gran músico” tocando sólo con sus pies.


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