El gobierno checo prohibió la venta de cualquier bebida que contenga más del 20% de alcohol, en respuesta a una serie de intoxicaciones por alcohol que dejó 19 personas muertas.
Esto significa que la mayoría de las bebidas alcohólicas aparte de la cerveza y el vino estarán prohibidas.
Según fuentes, esta es una medida drástica, en un país donde el alcohol se considera parte de la identidad nacional.
Las intoxicaciones han sido atribuidas a bebidas iadulteradas con metanol químico industrial, de las que se venden a bajo precio en los mercados y quioscos al aire libre.
La policía checa detuvo a diez personas y decomisó 5.000 litros de bebidas alcohólicas y etiquetas falsificadas.
-BBC